La deducibilidad de los gastos financieros en el Impuesto sobre Sociedades (Abril 2015)

   Como sucede, en mayor o menor medida, en otros sistemas tributarios comparados, la alternativa entre financiación propia y ajena en las empresas societarias ha sido ampliamente debatida por la doctrina y ha seguido una evolución normativa en España que, en sus inicios, fue tímida y últimamente se le ha dado mayor relevancia.

   El núcleo principal de la cuestión es la menor recaudación que se obtiene para la Hacienda Pública para el caso de utilizarse la financiación ajena frente a la propia, especialmente en el entorno internacional. Efectivamente, con la creación de estructuras societarias donde la sociedad prestamista es residente en otro país y la prestataria en España, la Hacienda Pública española debía asumir una menor recaudación por haberse reducido la base imponible en el costo financiero de los recursos utilizados en España, pudiendo darse la situación de una nula o muy reducida tributación en la sociedad prestamista, en función del estado o territorio de su residencia y, en la mayoría de casos, fuera del ámbito de recaudación del fisco español.

   Debido a esta particular situación del ámbito internacional, la primera Ley del Impuesto sobre Sociedades en el sistema tributario español post-constitución, (Ley 61/78 de 27 de diciembre) introdujo, con efectos para los ejercicios iniciados a partir del 31 de diciembre de 1991 (art 16.9) la norma de subcapitalización o infracapitalización, por la cual se limitaba la deducibilidad de los intereses en cierta cuantía y para determinados supuestos:

   “Cuando el endeudamiento directo o indirecto de una sociedad con otra persona o entidad no residente y relacionada con ella en el sentido de los apartados cuatro y cinco de este artículo, exceda del resultado de aplicar el coeficiente que se determine reglamentariamente a la cifra del capital fiscal,los intereses satisfechos que correspondan al exceso tendrán la consideración fiscal de dividendos”.

   Esta norma de subcapitalización ha permanecido en nuestro ordenamiento, con algunas modificaciones y en particular con la exclusión de los países miembros de la Unión Europea, como país de residencia de la entidad prestamista (debido a la sentencia Lankhorst-Lohorst [2002, 372], del Tribunal de Justicia de la Unión Europea). Así el TR del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, en su artículo 20 y con vigencia hasta los ejercicios económicos iniciados antes de 1 de enero de 2012, rezaba del siguiente modo:

“1. Cuando el endeudamiento neto remunerado, directo o indirecto, de una entidad, excluidas las entidades financieras, con otra u otras personas o entidades no residentes en territorio español con las que esté vinculada, exceda del resultado de aplicar el coeficiente 3 a la cifra del capital fiscal, los intereses devengados que correspondan al exceso tendrán la consideración de dividendos.

2. Para la aplicación de lo establecido en el apartado anterior, tanto el endeudamiento neto remunerado como el capital fiscal se reducirán a su estado medio a lo largo del período impositivo.

Se entenderá por capital fiscal el importe de los fondos propios de la entidad, no incluyéndose el resultado del ejercicio.

3. Los sujetos pasivos podrán someter a la Administración tributaria, en los términos del artículo 16.7 de esta ley, una propuesta para la aplicación de un coeficiente distinto del establecido en el apartado 1. La propuesta se fundamentará en el endeudamiento que el sujeto pasivo hubiese podido obtener en condiciones normales de mercado de personas o entidades no vinculadas.

Lo previsto en este apartado no será de aplicación a las operaciones efectuadas con o por personas o entidades residentes en países o territorios considerados como paraísos fiscales.

4. Lo previsto en este artículo no será de aplicación cuando la entidad vinculada no residente en territorio español sea residente en otro Estado miembro de la Unión Europea, salvo que resida en un territorio calificado reglamentariamente como paraíso fiscal”.

   Es a partir del Real Decreto-Ley 12/2012, de 30 de marzo, con las modificaciones del Real Decreto Ley 20/2012, de 13 de julio, cuando se da un cambio trascendental a la limitación de la deducibilidad de los gastos financieros, de aplicación a los ejercicios económicos que se iniciaron a partir de 1 de enero de 2012. Este cambio se concreta en dos medidas:

a.- La consideración de no deducibles a determinados gastos financieros generados entre empresas del mismo grupo societario (art. 14.1.h del TRIS que luego pasaría a ser el 15.h de la LIS).

b.- La limitación de la deducibilidad de los gastos financieros netos (GFN) (art 20 del TRIS que luego pasaría a ser el 16 de la LIS).

· ·En la nueva regulación introducida por la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, se mantienen las dos anteriores limitaciones, si bien la segunda de ellas con cambios, y se crea una nueva,

c.- La limitación en la deducción de los gastos financieros derivados del endeudamiento para la compra de acciones o participaciones en el capital o los fondos propios de entidades (art. 16.5 de la LIS).

   En este trabajo vamos a analizar la regulación actualmente vigente, es decir, la que es aplicable a partir de 1 de enero de 2015, consecuencia de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, teniendo en cuenta, en lo vigente, la Resolución de la DGT de 16 de julio de 2012. El análisis lo llevaremos a cabo siguiendo las tres modalidades que establece la Ley, antes referidas como las letras a), b) y c) y se excluyen del mismo las especialidades aplicables a las entidades de crédito y aseguradoras.

NO DEDUCIBILIDAD DE DETERMINADOS GASTOS FINANCIEROS (art 15.h de la LIS)

   Esta norma fue introducida por el Decreto Ley 12/2012, de 30 de marzo y la nueva Ley del Impuesto la ha mantenido en los mismos términos.

   No se admiten como deducibles aquellos gastos financieros que correspondan a endeudamiento de la Sociedad con otras sociedades del grupo (del art 42 del C de C), siempre que la finalidad de los fondos sea,

a.- La adquisición a otras entidades del grupo de participaciones en el capital o fondos propios de cualquier tipo de entidad, o,

b.- La realización de aportaciones en el capital o fondos propios de otras entidades del grupo.

   En ambos casos no se aplicará la no deducibilidad si se acredita que existen motivos económicos válidos para la realización de dichas operaciones.

   Por tanto, para que se dé el supuesto que contempla la norma es necesario que se· cumplan tres requisitos:

1.- Que la financiación proceda de otra entidad del grupo.

2.- Que se destine a uno de las finalidades señaladas.

3.- Que no se pueda acreditar que existen motivos económicos válidos.

   Esta norma pretende evitar que los grandes grupos empresariales o financieros puedan localizar gastos en sociedades con Bases imponibles positivas, “haciéndoles” comprar acciones o participaciones (ya propiedad del grupo) a otras sociedades del grupo, correspondientes a sociedades de fuera del grupo. En este caso la sociedad prestamista o bien tiene bases imposibles negativas o genera ingresos no tributables o exentos o sujetos a tipos nominales muy bajos, en otro entorno internacional.

   Lo mismo sucede con la entrega de cantidades en concepto de préstamo por parte de entidades del grupo en un entorno internacional, a otras residentes en España para que éstas lo aporten al capital o fondos propios de otras entidades del grupo también residentes, generándose gastos financieros en la prestataria y no ingresos financieros (los dividendos están exentos).

   Se hubiera podido actuar aplicando la Administración tributaria el recurso que le ofrece “el conflicto en la aplicación de la norma tributaria” (art. 15 LGT), pero ello es, hoy por hoy, de muy difícil aplicación y no conmina al cumplimiento de la norma, al no poderse aplicar sanciones y teniendo además la Administración la carga de la prueba. Con norma vigente se obvian los inconvenientes referidos y además la carga de la prueba está en sede del contribuyente.

LIMITACIÓN GENERAL A LA DEDUCIBILIDAD DE LOS GASTOS FINANCIEROS (art 16 de la LIS)

Limitación a la deducibilidad de los gastos financieros

   Los gastos financieros netos (GFN) serán deducibles con el límite del 30 por ciento del beneficio operativo (BO) del ejercicio.

Deducción mínima de gastos financieros netos (GFN)

   No obstante lo indicado anteriormente, en todo caso serán deducibles gastos financieros netos (GFN) del periodo impositivo hasta el importe de 1 millón de euros.

   Si el periodo impositivo de la entidad tuviera una duración inferior al año, en todo caso serán deducibles los gastos financieros netos (GFN) que resulten de multiplicar 1 millón de euros por la proporción existente entre la duración del periodo impositivo respecto del año.

Carácter de la limitación a la deducibilidad

   Esta limitación a la deducibilidad de los gastos financieros netos (GFN) es, en realidad, una forma de imputación temporal, ya que los gastos financieros no deducidos por dicha limitación podrán deducirse en el futuro sin limitación temporal, al igual que las Bases imponibles negativas (BIN).

   Los gastos financieros netos (GFN) no deducidos en periodos impositivos anteriores, se podrán deducir en los periodos impositivos siguientes, conjuntamente con los del periodo impositivo correspondiente y siempre que no excedan, en su conjunto, del 30 por ciento del beneficio operativo(BO) del periodo impositivo (sin perjuicio de la acumulación de límites que más abajo se comentará) o de 1 millón de euros.

Concepto de gastos financieros netos (GFN)

   Los gastos financieros netos (GFN) se calcularán partiendo de los gastos financieros y sustrayendo los ingresos financieros derivados de la cesión a terceros de capitales propios (préstamos).

   Tanto los gastos financieros como los ingresos financieros deben referirse al endeudamiento empresarial.

   Por ello, los gastos financieros que deben tenerse en cuenta son aquellos derivados de las deudas de la entidad, tanto con otras entidades del grupo o con terceros; en concreto, los incluidos en la partida 13 del modelo de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias del Plan General de Contabilidad, aprobado por el Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre:

661.- Intereses de obligaciones y bonos.

662.- Intereses de deudas.

664.- Dividendos de acciones o participaciones consideradas como pasivos financieros.

665.- Intereses por descuento de efectos y operaciones de factoring, teniendo en cuenta, de acuerdo con lo establecido por la normativa contable, el efecto de los costes de emisión o de transacción de las operaciones.

   Se incluirán, por tanto, los intereses implícitos que pudieran estar asociados a las operaciones y las comisiones relacionadas con el endeudamiento empresarial que, de acuerdo con las normas contables, formen parte del importe de los gastos financieros devengados en el periodo impositivo.

   No se incluirán, sin embargo, aquellos gastos financieros que, aun estando incluidos contablemente en la partida 13 del modelo de la cuenta de pérdidas y ganancias, sean objeto de incorporación al valor de un activo, con arreglo a las normas contables, por cuanto su imputación efectiva al resultado del ejercicio y, por ende, a la Base imponible de la entidad, se realiza a través de la amortización del activo, estando sometido a los límites establecidos en el artículo 12 de la LIS y no al propio artículo 16.

   Tampoco se incluirán, por no estar relacionados con el propio endeudamiento empresarial, los gastos financieros por actualización de provisiones.

   Los mismos criterios resultan de aplicación en relación con los ingresos financieros que minoran los gastos financieros para determinar el importe de los gastos financieros netos (GFN). Es decir, se tendrán en cuenta aquellos ingresos que procedan de la cesión a terceros de capitales propios (préstamos), recogidos en la partida 12 del modelo de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias:

761.- Ingresos de valores representativos de deuda.

762.- Ingresos de créditos.

   Se excluyen de los gastos financieros a que se refiere el art. 15.h de la LIS, que en ningún caso serán deducibles. Estos son:

i) los pagados a entidades residentes en paraísos fiscales,

ii) los pagados a entidades del grupo por préstamos o similares, salvo que se pruebe que existen motivos económicos válidos, para,

a.- la adquisición a otras entidades del grupo de participaciones en cualesquiera entidades o,

b.- la realización de aportaciones en el capital o fondos propios de otras entidades del grupo.

iii) los correspondientes a préstamos de personas o entidades vinculadas que como consecuencia de una calificación fiscal diferente en éstas, no generen ingresos para el prestamista o que estos estén exentos o sujetos a un tipo nominal de gravamen inferior al 10 por 100.

   Para computar los gastos financieros y los ingresos financieros deben de tenerse en cuenta los ajustes derivados de los precios de transferenciapor aplicación del régimen de operaciones vinculadas de acuerdo con el art 18 de la LIS.

Precisiones sobre partidas similares a los gastos e ingresos financieros

   Deterioro de valor de créditos.- En el supuesto de que un derecho de crédito sea objeto de deterioro de valor, el registro contable de este deterioro incluye tanto el importe del principal adeudado como los intereses devengados y no cobrados.

   De producirse dichas circunstancias, debe tenerse en cuenta que la parte del deterioro que se corresponda con los citados intereses devengados y no cobrados debe verse afectada por la limitación a la deducibilidad de gastos financieros recogida en el artículo 16.1 de la LIS, por cuanto precisamente dichos intereses han tenido la consideración de ingreso financiero en su día. Es decir, que la parte de deterioro cargada en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias que corresponda a los ingresos financieros, debe considerarse como un menor ingreso financiero del ejercicio a efectos del cálculo de los gastos financieros netos (GFN) y su deducibilidad.

   Dicha limitación no afectará, obviamente, a la parte del deterioro del valor del derecho de crédito que se corresponda con el principal adeudado.

   Diferencias de cambio.- Con carácter general, las diferencias de cambio no deben tenerse en cuenta a la hora de determinar la limitación en la deducibilidad de gastos financieros, por cuanto las mismas no tienen la consideración contable de gasto financiero o ingreso financiero, en los términos anteriormente expuestos.·

   No obstante, debe establecerse una excepción respecto de aquellas diferencias de cambio que se encuentran directamente vinculadas con el endeudamiento a que se refiere el artículo 16 de la LIS. Así́, aquellas diferencias de cambio que se integren en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias del periodo impositivo y que deriven de cualquier endeudamiento que se encuentre afectado por la aplicación del artículo 16 de la LIS, aun cuando desde el punto de vista contable no figuran recogidas como gastos financieros o ingresos financieros, lo cierto es que no deben desvincularse, a estos efectos, del tratamiento fiscal que recibe la propia deuda afectada por dicha diferencia de cambio, con el objeto de que esta limitación se establezca de forma unitaria sobre todo el endeudamiento, incluyendo aquellas partidas que estén directamente vinculadas con aquel, aun cuando contablemente estén desagregados en diferentes partidas de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

Coberturas financieras.- La misma interpretación debe realizarse en relación con las coberturas financieras vinculadas al endeudamiento, aunque no se recojan contablemente en cuentas de gastos financieros o ingresos financieros. Así́, desde el punto de vista fiscal, el tratamiento de la cobertura no debe desvincularse del correspondiente a la partida cubierta, evitando asimetrías fiscales sin justificación razonable, por el simple hecho de que las convenciones contables las reconozcan en diferentes partidas de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

   Esto significa que los efectos de aquellas coberturas financieras que cubran deudas de la entidad, que se recojan en la Cuenta de Pérdidas y Ganancias del ejercicio, deberán computar a efectos de la determinación de los gastos financieros netos (GFN) a los que resulta de aplicación el artículo 16 de la LIS.

Contratos de cuentas en participación.- De acuerdo con el artículo 239 del Código de Comercio, en los contratos de cuentas en participación, el participe no gestor contribuye en las operaciones de otros, haciéndose participe de los resultados prósperos o adversos en la proporción que determinen los dos interesados. Asimismo, según dispone el artículo 242 del citado Código, los que contraten con el comerciante que lleve el nombre de la negociación solo tendrán acción contra él, y no contra el tercero que contrató con el gestor, a no ser que éste les haga cesión formal de sus derechos.

   Desde el punto de vista contable, la participación del participe no gestor tiene la condición de activo financiero derivado del endeudamiento, de acuerdo con la Norma de Registro y Valoración 9.a del Plan General de Contabilidad, registrándose en cuentas del grupo 4 y no como una participación en capital.

   Teniendo en cuenta esta consideración, en el ámbito fiscal debe entenderse que la participación del participe no gestor en las operaciones del participe gestor constituye una forma de financiación a este último, de manera que, no estando calificada dicha financiación como un instrumento de patrimonio, la alternativa es su calificación como endeudamiento, tal y como dispone la normativa contable. De lo anterior cabe desprender que los resultados positivos o negativos que corresponden al participe no gestor deben asimilarse desde el punto de vista fiscal, a efectos de la aplicación de lo establecido en el artículo 16 de la LIS, a ingresos financieros o gastos financieros, tanto en sede del participe gestor como en sede del participe no gestor, debiendo, por tanto, incluirse en la limitación establecida en dicho artículo. En consonancia con lo señalado, dichos resultados no deben formar parte del beneficio operativo (BO), puesto éste no debe incluir componentes de tipo financiero.

Ingresos financieros que forman parte del beneficio operativo (BO)

   Existen determinadas entidades que, por las características propias de su actividad, incluyen ingresos financieros de los señalados anteriormente dentro del beneficio operativo (BO), dado que los criterios contables determinan que esos ingresos financieros forman parte del importe neto de la cifra de negocios. No obstante, desde el punto de vista fiscal y a efectos de la aplicación de la limitación del artículo 16 de la LIS, cabe plantearse si dichos ingresos financieros deben considerarse como parte integrante del beneficio operativo (BO) o, alternativamente, debe primar su carácter financiero.

   En este supuesto, con la finalidad de proporcionar a estas entidades un tratamiento fiscal equiparable al resto de entidades en las que puedan existir ingresos de la misma naturaleza que, sin embargo, no formen parte del beneficio operativo (BO), se considera que debe prevalecer el carácter financiero de estos ingresos, de manera que minoren los gastos financieros del periodo impositivo y no se computen como integrantes delbeneficio operativo (BO). Es decir, el hecho de que determinados ingresos financieros se presenten, desde el punto de vista contable, como integrantes del importe neto de la cifra de negocios, no debe desvirtuar la propia naturaleza financiera de estos ingresos, por lo que una interpretación razonable del beneficio operativo (BO) definido en el artículo 16 de la LIS debe considerar que el mismo está al margen de cualquier componente financiero.

   Este es el caso de las entidades holding, de manera que aquellos ingresos financieros procedentes de la financiación concedida a las entidades participadas, no se considerarán como parte integrante del beneficio operativo (BO) señalado en el artículo 16 de la LIS, sino que minorarán losgastos financieros de la entidad a los efectos de determinar el importe de los gastos financieros netos (GFN).

   Igualmente, aquellas entidades concesionarias que, de acuerdo con lo previsto en la Orden EHA/3362/2010, de 23 de diciembre, por la que se aprueban las normas de adaptación del Plan General de Contabilidad a las empresas concesionarias de infraestructuras públicas, contabilicen la contraprestación de los acuerdos de concesión como un derecho de cobro, es decir, como un activo financiero, se encuentran afectadas por la consideración de los rendimientos que dicho activo genera como integrantes del importe neto de la cifra de negocios, de manera que no computarían como ingresos financieros, minorando los gastos financieros del periodo impositivo.

   De la misma manera que se ha señalado anteriormente, en este caso, y teniendo en cuenta que el tratamiento de este activo como activo financiero se basa en que, en sustancia, la entidad concesionaria está concediendo un crédito a la Administración Publica que no incluye más riesgo que el puramente financiero y que el beneficio operativo (BO) debe estar al margen de cualquier efecto financiero, cabe concluir que los ingresos financieros que genera este activo deben minorar los gastos financieros de la entidad concesionaria. En consecuencia, no se computaran, por tanto, como integrantes del beneficio operativo (BO) de las mismas.

Concepto de beneficio operativo (BO)

   El beneficio operativo (BO) se determinará a partir del resultado de explotación (A1 de la Cuenta de Pérdidas y Ganancias del ejercicio), determinado de acuerdo con el Código de Comercio y demás normativa contable de desarrollo, eliminando:

a.- La amortización del inmovilizado.

b.- La imputación de subvenciones de inmovilizado no financiero y otras.

c.- El deterioro del inmovilizado.

d.- El resultado por enajenaciones de inmovilizado

   Se adicionarán los ingresos financieros de participaciones en instrumentos de patrimonio, siempre que se correspondan con dividendos o participaciones en beneficios de entidades en las que, o bien el porcentaje de participación, directo o indirecto, sea al menos el 5 por ciento, o bien el valor de adquisición de la participación sea superior a 20 millones de euros, excepto que dichas participaciones hayan sido adquiridas con deudas cuyos gastos financieros no resulten deducibles por aplicación de la letra h) del artículo 15 de la LIS.

Entidades holding.- La adición al beneficio operativo (BO) de dividendos o participaciones en beneficios de determinadas entidades tiene como una de sus finalidades equiparar el tratamiento de las entidades holding con el del resto de entidades, con el objeto de no discriminar a aquellas entidades en las que los dividendos o participaciones en beneficios no se incluyen en el importe neto de la cifra de negocios por el simple hecho de realizar otras actividades distintas de las correspondientes a una holding.

   Por ello, obviamente, en el caso de entidades holding en las que el beneficio operativo ya recoge los dividendos o participaciones en beneficios señalados, no se deberá́ adicionar importe alguno a aquel, ya que esto supondría computar doblemente los mismos dividendos o participaciones en beneficios.

   Por otra parte, la exclusión de los dividendos o participaciones en beneficios de aquellas entidades cuyas participaciones han sido adquiridas con deudas que generan unos gastos financieros que han dado lugar a la aplicación del artículo 15 h) de la LIS, debe entenderse de aplicación mientras subsistan las deudas señaladas, pero no una vez que las deudas han sido amortizadas en su totalidad.

Acumulación de límites

   En el caso de que los gastos financieros netos (GFN) del periodo impositivo no alcanzaran el límite del 30 por 100 del beneficio operativo(BO), la diferencia entre el citado límite y los gastos financieros netos (GFN) del periodo impositivo se adicionará al límite de los periodos impositivos que concluyan en los 5 años inmediatos y sucesivos, hasta que se deduzca dicha diferencia.

   Esto significa que en periodos impositivos posteriores, siempre dentro del plazo de los 5 años marcado por la Ley, en los que los gastos financieros netos (GFN) superen el 30 por ciento del beneficio operativo (BO) se podrán deducir, adicionalmente al propio límite del periodo impositivo y una vez aplicado éste, gastos financieros netos (GFN) hasta alcanzar la diferencia que proviene de periodos impositivos anteriores.

   Si los gastos financieros netos (GFN) de un ejercicio no alcanzan dicho importe, la diferencia entre 1 millón de euros y el gasto financiero neto (GFN) deducido en el periodo impositivo no se puede aplicar en periodos impositivos futuros.

   Sin embargo, siguiendo el tenor literal de la norma, en la medida en que, en un determinado periodo impositivo pueden ser deducibles gastos financieros netos (GFN) hasta el importe de 1 millón de euros, este importe puede alcanzarse con los gastos financieros netos (GFN) del periodo impositivo y con gastos financieros netos (GFN) pendientes de deducir de periodos impositivos anteriores hasta dicho importe.

Agrupaciones de Interés Económico (AIE)

   Las Agrupaciones de Interés Económico (AIE) españolas tributan por el régimen de transparencia fiscal (art 43 de la LIS) por la parte de la Base imponible imputable a sus socios residentes en España. Por el resto de la Base imponible (por la parte de la misma imputable a socios no residentes) tributarán de acuerdo con las normas generales de Impuesto sobre Sociedades.

   Los gastos financieros netos (GFN) que no hayan podido ser objeto de deducción en el período impositivo en estas entidades, y por tanto no hayan sido incluidos en la Base imponible, en virtud de lo establecido en el art. 16 de la LIS, se imputarán a sus socios. Los gastos financierosnetos (GFN) que se imputen a sus socios no serán deducibles por la AIE en los próximos ejercicios.

   Los gastos financieros netos (GFN) imputados a los socios se tendrán en cuenta por aquellos a los efectos de la aplicación del límite previsto en el artículo 16 de la LIS.

Régimen de consolidación fiscal

   El límite establecido en el artículo 16 de la LIS se referirá al grupo fiscal y no a cada sociedad en particular.

   Este límite no resultará de aplicación en el ejercicio en que se extinga la sociedad, salvo que ésta se realice dentro del grupo fiscal y la sociedad extinguida tuviera gastos financieros pendientes de deducir en el momento que se integró en el mismo.

  Los gastos financieros netos (GFN) pendientes de deducir en el momento de la integración de una sociedad en el grupo fiscal, se deducirán con el límite del 30 por ciento del beneficio operativo (BO) de la propia entidad, teniendo en cuenta las eliminaciones e incorporaciones que correspondan a dicha entidad, de acuerdo con lo previsto en los artículos 64 y 65 de la LIS. Asimismo, los límites no utilizados por una entidad con anterioridad a su integración en el grupo fiscal serán aplicable en relación con los gastos financieros generados por la propia entidad (art. 67.1.a de la LIS).

   Los gastos financieros derivados de los dispuesto en el artículo 16.5 LIS, es decir los que se refieran a deudas destinadas a la adquisición de participaciones en el capital o fondos propios de cualquier tipo de entidades que se incorporen a un grupo de consolidación fiscal, se deducirán con el límite adicional del 30 por 100 del beneficio operativo (BO) de la entidad o grupo fiscal adquirente, sin incluir en dicho beneficio operativo (BO) el correspondiente a la entidad adquirida o cualquier otra que se incorpore al grupo fiscal en los periodos impositivos que se inicien en los cuatro años posteriores a dicha adquisición (art. 67.b de la LIS)

   En el caso de pérdida del régimen de consolidación fiscal o de extinción del grupo fiscal, los gastos financieros netos (GFN) pendientes de deducir del grupo fiscal, serán asumidos por cada sociedad, en la proporción que hubiera contribuido a su generación. Los límites no aplicados por insuficiencia de gastos financieros netos (GFN) también se asumirán por cada sociedad en la proporción que hubieran contribuido a su formación (art. 74.1.b de la LIS)

   En el caso de que la entidad dominante de un grupo fiscal adquiera la condición de dependiente, o sea absorbida por alguna entidad a través de una operación de fusión acogida al régimen especial, que determine que todas las sociedades incluidas en un grupo fiscal queden integradas en otro grupo fiscal, los gastos financieros netos (GFN) pendientes de deducir, se podrán aplicar con el límite del 30 por 100 del beneficio operativo (BO) de todas ellas. Lo mismo se aplicará respecto de los límites acumulados no utilizados (art. 74.3 de la LIS)

Inaplicación de la limitación a la deducibilidad de los gastos financieros

   La limitación prevista en el artículo 16 de la LIS no resultará de aplicación en el período impositivo en que se produzca la extinción de la entidad, salvo que la misma sea consecuencia de una operación de reestructuración.

   Lo indicado en este apartado se aplicará también al tercer supuesto de limitación de la deducibilidad de los gastos financieros a que se refiere el artículo 16.5 de la LIS y que tratamos a continuación.

LIMITACION ADICIONAL A LA DEDUCIBILIDAD DE LOS GASTOS FINANCIEROS POR LA ADQUISICIÓN DE PARTICIPACIONES (art. 16.5 de la LIS)

   Esta norma ha sido introducida por la nueva Ley del Impuesto sobre Sociedades y se aplicará a los ejercicios económicos que se inicien a partir de 1 de enero de 2015.

 Los gastos financieros derivados de deudas destinadas a la adquisición de participaciones en el capital o fondos propios de cualquier tipo de entidades se deducirán con el límite adicional del 30 por ciento del beneficio operativo de la propia entidad que realizó dicha adquisición. No se incluirá en dicho beneficio operativo (BO) el correspondiente a cualquier entidad que se fusione con aquella en los 4 años posteriores a dicha adquisición, cuando la fusión no aplique el régimen fiscal especial previsto en el Capítulo VII del Título VII de esta Ley.

   Estos gastos financieros se tendrán en cuenta, igualmente, en el límite general previsto en el apartado 1 del artículo 16 de la LIS.

   A los gastos financieros aquí contemplados no les será aplicable “el suelo” de 1 millón de euros.

   Los gastos financieros no deducibles que resulten de la aplicación de lo dispuesto en este apartado serán deducibles en períodos impositivos siguientes con el límite indicado y el límite general del apartado 1 del art 6 de la LIS.

   El límite previsto en este apartado no resultará de aplicación en el período impositivo en que se adquieran las participaciones en el capital o fondos propios de entidades si la adquisición se financia con deuda, como máximo, en un 70 por ciento del precio de adquisición. Asimismo, este límite no se aplicará en los períodos impositivos siguientes siempre que el importe de esa deuda se minore, desde el momento de la adquisición, al menos en la parte proporcional que corresponda a cada uno de los 8 años siguientes, hasta que la deuda alcance el 30 por ciento del precio de adquisición.

Ejemplo: Una sociedad adquiere al 1 de octubre 2015 una participación en otra entidad, invirtiendo la suma de 6.000.000 €. Se financia en 4.000.000 € a través de una entidad bancaria, al tipo del 4 por 100, con dos años de carencia y una amortización de 1.500.000 € para el primer vencimiento anual, 1.200.000 € para el segundo, 1.000.000 € para el tercero, y 300.000 € para el cuarto. El beneficio operativo es de 150.000 € en 2015, con incremento anual de 20.000 €. No posee otra financiación externa ni tiene ingresos financieros derivados de aportación de capitales propios.

 
AÑO INTERESES BO
2015 4.000.000 x 4 / 100 / 4 x 1   = 40.000€ 40.000€ 150.000€
2016 4.000.000 x 4 / 100               = 160.000€ 160.000€ 170.000€
2017 4.000.000 x 4 / 100 / 4 x 3   = 120.000€
2.500.000 x 4 / 100 / 4 x 1   = 25.000€ 145.000€ 190.000€
2018 2.500.000 x 4 / 100 / 4 x 3   = 75.000€
1.300.000 x 4 / 100 / 4 x 1   = 13.000€ 88.000€ 210.000€
2019 1.300.000 x 4 / 100 / 4 x 3   = 39.000€
300.000 x 4 / 100 / 4 x 1      = 3.000€ 42.000€ 230.000€
2020 300.000 x 4 / 100 / 4 x 3      = 9.000€ 9.000€ 250.000€
2021 270.000€

A estos intereses no se les aplicará la no deducibilidad del art 15.h de la LIS por no tratarse de endeudamiento procedente de entidades del grupo, pero si la limitación general del artículo 16 de la LIS, si bien en este caso no tendrá efecto por tratarse de gastos financieros netos (GFN) inferiores a 1 millón de euros. Sí les será aplicable la limitación específica del art 16.5 de la LIS.

   Veamos cada uno de los años:

2015.- Como es el primer año y se ha financiado con deuda en un porcentaje inferior al 70 por 100 (66,66 por 100), no se aplica la limitación del art 16.5 de la LIS. Son por tanto deducibles los 40.000 € de intereses.

2016.- Al ser un ejercicio distinto del primero y no se ha amortizado cantidad alguna, se aplica la limitación de intereses. Para no limitarse debería haberse amortizado al menos 4.000.000 € / 8 = 500.000 € o el importe del endeudamiento ser a fin de año inferior a 6.000.000 € x 30 / 100 = 1.800.000 €. Los intereses deducibles serán del 30 por 100 del BO: 170.000 € x 30 / 100 = 51.000 €. El resto de intereses 109.000 € (160.000 € – 51.000 €) se deducirán, en su caso, en los ejercicios posteriores.

2017.- Al haberse amortizado 1.500.000 € (más de 500.000 €), no se aplicará la limitación y por tanto pueden deducirse la totalidad de los intereses, es decir, 145.000 €. No podrán deducirse los intereses pendientes del ejercicio anterior (109.000) por haberse sobrepasado el límite del ejercicio (30 x 100 sobre 190.000 € = 57.000 €).

2018.- Al haberse amortizado 1.200.000 € (más de 500.000 €), no se aplicará la limitación y por tanto pueden deducirse la totalidad de lis intereses, es decir, 88.000 €. No podrán deducirse los intereses pendientes del ejercicio 2016 (109.000 €) por haberse sobrepasado el límite del ejercicio (30 x 100 sobre 210.000 € = 63.000 €).

2019.- Al haberse amortizado 1.000.000 € (más de 500.000 €), no se aplicará la limitación y por tanto pueden deducirse la totalidad de los intereses, es decir, 42.000 €. En ese ejercicio ya podrá deducirse una parte de los intereses limitados de 2016, ya que el límite del 30 por 100 del BO de 2019 es de 69.000 € (30 por 100 sobre 230.000 €). El importe a deducir será de 27.000 € (69.000 € – 42.000 €). Quedará un remanente a deducir de 2016 de· 82.000 € (109.000 € – 27.000 €)

2020.- Al haberse amortizado 300.000 € (menos de 500.000 €), debería aplicarse la limitación; ahora bien como el endeudamiento a final de ejercicio es cero, inferior por tanto al 30 por 100 de la inversión (1.800.000 €) no se aplicará finalmente la limitación y por tanto pueden deducirse la totalidad de los intereses, es decir, 9.000 €. En ese ejercicio también podrá deducirse una parte de los intereses limitados de 2016, ya que el límite del 30 por 100 del BO de 2020 es de 75.000 € (30 por 100 sobre 250.000 €). El importe a deducir será de 66.000 € (75.000 € – 9.000 €). Quedará un remanente a deducir de 2016 de· 16.000 € (82.000 € – 66.000 €).

2021.- Se podrá deducir el remanente anterior (16.000 €) al ser inferior al 30 por 100 del BO (30 por 100 de 270.000 € = 81.000 €).

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